Durkheim explica que una manera de demostrar que un fenómeno es causa de otro; es comparar los casos en que están simultáneamente presentes o ausentes y buscar si las variaciones que presentan en estas diferentes combinaciones de circunstancias prueban que uno depende del otro.
La explicación sociológica consiste exclusivamente en establecer relaciones de causalidad, ya sea que se trate de relacionar un fenómeno con su causa, o, por el contrario una causa con sus efectos útiles.
Stuart Mill cree que la causa y el efecto son absolutamente heterogéneos, que no existe entre ellos ninguna relación lógica, no hay nada de contradictorio en admitir que un efecto pueda seguir tanto a una como a otra causa.
Al emplear científicamente el método comparativo, es decir, de acuerdo con el principio de causalidad tal como deriva de la ciencia misma, se deberá tomar como base de las comparaciones que se instituyan, la siguiente afirmación: A un mismo efecto siempre corresponde una misma causa.
El método de las variaciones concomitantes, para que sea demostrativo, no es preciso que hayan sido excluidas todas las variaciones distintas a aquéllas que se compara. La concomitancia constante es una ley, sea cual fuere el estado de los fenómenos que basta demostrar que fracasa a través de algunas aplicaciones particulares del método de concordancia o de diferencia. Sería atribuir a este tipo de pruebas una autoridad que no detentan en sociología.
La concomitancia puede no deberse a que uno de los fenómenos sea causa del otro, sino a que ambos sean efectos de una misma causa, o todavía, a que exista, intercalado sin ser percibido, entre ellos, un tercer fenómeno que sea efecto del primero y causa del segundo.
El método de las variaciones concomitantes no nos obliga ni a esas enumeraciones incompletas, ni a esas observaciones superficiales. Algunos hechos bastan para que dé resultado. Desde el momento en que se ha probado que, en un determinado número de casos, dos fenómenos varían al unísono, se puede estar seguro de encontrarse en presencia de una ley.
No debe creerse que la sociología se encuentre en un estado de sensible inferioridad respecto de las otras ciencias, por no poder servirse, casi, más de un solo procedimiento experimental.
Solo puede explicarse un hecho social de alguna complejidad a condición de seguir su desarrollo integral a través de todas las especies sociales. La sociología comparada no es una rama particular de la sociología; es la sociología misma, en tanto deja de ser puramente descriptiva y aspira a dar razón de los hechos.
La comparación sólo puede ser demostrativa si se elimina ese factor de edad que la perturba; para llegar a ello, bastará considerar las sociedades que se comparan en el mismo período de su desarrollo.
Así pues la sociología no es el anexo de ninguna otra ciencia, es en sí misma una ciencia social que llega a ser tan necesaria al sociólogo, que solamente una cultura especialmente sociológica puede prepararlo para la inteligencia de los hechos sociales.
Bibliografía
Durkheim, Emilio. Reglas relativas a la explicación de los hechos sociales, pp.117-143.
Durkheim, Emilio. Reglas relativas a la administración de la prueba y conclusiones, pp. 99-111.
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